
John Landon Graves
44 years old.
National Geographic Correspondent.
Retired Special Operations Soldier. Photographic Press specialist.
Team Leader.
Work
Warzone Press. NatGeo
Bio
Hijo de Jonathan Graves, escritor americano y Murron, maestra escocesa, y hermano menor de Moira y Annie, Landon vivió la gran mayoría de su niñez en las tierras altas escocesas y tuvo una infancia relativamente normal y, se podría decir que feliz. Era un buen estudiante y a pesar de haber sido criado en la fe cristiana que profesaba su padre, también disfrutaba celebrar las festividades celtas de la cultura de su madre.
Cuando tenía doce años, se mudaron a Boston, dejando Aberdeen atrás. Este cambio trajo para la familia muchos obstáculos, pues aunque su padre era un escritor reconocido en Escocia y varias partes de Europa y el Reino Unido, en América no lo era tanto. El choque de culturas, tradiciones y estilo de vida generaron un impacto muy grande y el buen comportamiento que había tenido desde pequeño se fue esfumando poco a poco al juntarse con gente que no era precisamente buena influencia.
Durante años, el mundo de las drogas y el alcohol se le antojaban demasiado atractivos y sucumbió a ellos sin un gramo de remordimiento. Esto lo llevó a enfrentarse a la ley en más de una ocasión, generando en sus padres decepciones demasiado grandes como para seguir soportando su comportamiento.
Como cualquier adolescente con un sueño americano, formó una banda con compañeros de la secundaria, llegando a presentarse en algunos bares de poca afluencia y brindando algunos conciertos en fiestas de su ciudad. « Es bueno para conocer chicas », le decía a sus hermanas, pero ellas sabían que iba mucho más allá, pues de esa manera podía conseguir drogas y alcohol por montones.
El punto de quiebre llegó cuando tenía diecisiete años y se vio involucrado en un accidente; uno de esos escenarios en donde se está « en el momento y el lugar equivocado », pues a pesar de haber disminuido su consumo de drogas, sus amistades seguían siendo las mismas que anteriormente lo habían hundido en ese mundillo que sus padres detestaban.
Un disparo, el empleado detrás de la barra salió herido y él esposado en el asiento trasero de un auto de policía rumbo al reformatorio. « Tuve suerte », se repetía una y otra vez al haber sido visto por las cámaras de seguridad y haber sido él quien llamó al 911, terminando por obtener un trato con la fiscalía que lo obligaba a prestar servicio militar en vez de refundirse en prisión donde seguramente terminaría peor de lo que ya estaba.
Y fue así que, como soldado raso y una actitud que dejaba mucho que desear, John Landon Graves llegó al entrenamiento militar de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos, dejando de ser un simple civil en las nueve semanas más duras de su vida hasta ese momento junto con la rehabilitación de las drogas y el alcohol, pues el horror apenas comenzaría. Fue designado a una base militar en Bosnia durante la guerra y la inminente disolución de Yugoslavia a principios del ‘95 y fue ahí donde conoció lo que era el mismísimo infierno.
« Tus primeras heridas de guerra », le había dicho un compañero cuando fue víctima de una explosión que lo había hecho salir volando bastante lejos. Una pierna y tres costillas fracturadas y quemaduras de tercer grado en la espalda, dejándole una terrible cicatriz que lo haría recordar ese terrible momento. Durante su recuperación, le presentaron lo que terminaría siendo su pasión para olvidar un poco las terribles cosas que veía día a día: una Leica Minilux 40 mm.
Encontró en la magia y complicidad del revelado en un cuarto oscuro la paz que necesitaba cuando quería escapar de las explosiones o los balazos. Se convirtió en fotógrafo del ejército al volver a Estados Unidos y durante su tiempo encontró el consuelo que necesitó durante su adolescencia al salir de Escocia.
Ingresó también en el programa de entrenamiento de perros de trabajo, siendo asignado con un binomio llamado Athos, un pastor alemán imponente con el que terminó congeniando bastante bien y formaría un vínculo bastante fuerte después de la caída de las torres gemelas en el 2001, pues ambos fueron destinados a Afganistán, donde continuó desempeñándose como fotógrafo además de ser uno de los pocos binomios en localización de minas.
Poco tiempo después del atentado de Nueva York, contrajo matrimonio con una mujer con quien tuvo un noviazgo realmente fugaz. Tallullah estaba embarazada y sabía que pronto llegaría su hijo, así que como buen hombre, se haría cargo de su vástago, por lo que creyó que lo más adecuado era casarse para que de esa forma ella obtuviera su sueldo en el ejército y pudiera mantener al niño durante el tiempo que él estuviera fuera. « Grave error », se repetiría muchos años después al mirar atrás a su vida y lo que había sido de ella gracias a Tallullah, a quién creía el amor de su vida.
Lukas nació la mañana del 26 de Noviembre del 2001. Landon partió a Afganistán una semana después y permaneció ahí por tres años, siendo destinado después a Irak junto con Athos y otros binomios caninos especializados en la búsqueda de minas. Ya habiendo ascendido a sargento, se dedicaba más al entrenamiento de otros miembros del ejército, sin embargo, en una misión de reconocimiento a finales del 2008, el convoy donde viajaba su pelotón fuera atacado y él, nuevamente, saliera herido de gravedad.
Permaneció dos semanas en el hospital pero sabe que su pierna no se recuperará nunca por completo. El dolor persiste a pesar de que las heridas han sanado externamente. Las cicatrices que marcan su cuerpo le recuerdan día a día la forma en que sus soldados murieron y él no pudo hacer mucho para salvarlos. Después de meses de recuperación y fisioterapia, le dieron la baja médica para volver a casa. Un hogar en el que se sentía extraño y era un desconocido para su propio hijo. Los problemas comenzaron y la convivencia con su mujer se volvió insostenible al enterarse que le había sido infiel durante su estadía en el medio oriente. El estrés postraumático fue lo que, según Tallulah, había detonado la separación.
Sin darse de baja completamente del servicio militar, y al lado de Athos, se dedicó al entrenamiento de soldados que ingresaban al servicio. Poco tiempo después, decidió retirarse formalmente y dedicarse a la fotografía. Gracias a su experiencia en el campo, fue contactado por la editora Clara Miller, quien logró posicionarlo como corresponsal del National Geographic, volviéndose su trabajo actual.
La relación con su hijo es medianamente buena, pero tiende a ser distante. Pasa la mayor parte del tiempo en Boston donde estudia y con su madre, quien se volvió a casar y ahora tiene otros dos hijos pequeños. Landon ha permanecido soltero desde entonces sin ganas de volver a pasar por otro divorcio tan doloroso como el de Tallullah. Después de un tiempo volvió a Escocia por unos meses para intentar que su alma descansara un poco después de tanta turbulencia y recordó por qué su hogar siempre fue ahí y no en América.
RP Data
» Themes: drama, angst, suspense, intrigue.
» Dog lover
» Musician
» Father of a 19 y/o son named Lukas
» Divorced
» Esp ... Eng





